Si uno no hace un correcto diagnóstico de un problema, jamás encontrará una solución al mismo. Dirigentes políticos y académicos de renombre están proponiendo nacionalizar la banca americana. Obama ya empezó a emprender este camino nacionalizando parcialmente el Citibank. Paul Krugman y Nouriel Roubini, prestigiosos economistas, recomiendan al gobierno la nacionalización. ¿Qué respuesta ofrecemos los defensores de la Escuela Austríaca de Economía? ¿Qué recomendación daríamos los austríacos ante esta situación?
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“En algún momento”, (es una pattern prediction hayekiana) el mercado va ajustar la inversión posible a la preferencia temporal existente. Si se lo trata de impedir con más medidas intervencionistas, el resultado puede ser la huída a valores reales y el colapso total del sistema monetario en cuestión. No creo que ello haya cambiado por más que las circunstancias monetarias específicas hayan cambiado cuando Mises explicó la teoría del ciclo por primera vez en 1912. Hay razones políticas para seguir interviniendo, pero esas razones son otro debate. Pero, si la razón es “para evitar que el mercado ajuste”, ya no lo veo. El mercado va ajustar. Antes, después, mejor, peor, etc., pero el ajuste no puede evitarse…….
GZ
Creo que la nacionalización es la peor solución. Tenemos que dejar que el mercado ajuste los errores de inversión que estimuló la Reserva Federal a través de la baja artificial en la tasa de interés. Esto no significa que todos los bancos, incluidos los sanos, quebrarán. Habrá algunas reestructuraciones y fusiones, quizás alguna quiebra, pero el mercado financiero terminará fortalecido, lo cual es necesario para emprender un nuevo proceso de desarrollo económico.
Creo que Alvaro Vargas Llosa lo explica mejor de lo que yo podría hacerlo:
Que quiebren los bancos
Por Alvaro Vargas Llosa
Washington, DC—Varios pesos pesados de la derecha se han unido a la izquierda para pedir una nacionalización temporal de los bancos que están en graves aprietos en los Estados Unidos. Entre ellos se encuentran el ex Presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, el senador republicano Lindsey Graham, el consultor y profesor Nouriel Roubini y el ex Secretario del Tesoro James Baker.
Se equivocan: La nacionalización añadiría a las fechorías de ciertos banqueros el agravante de una expropiación, patearía a los contribuyentes en el estómago y haría de un modo enrevesado y tortuoso lo que el mercado puede hacer rápidamente.
El descalabro del sistema bancario es indudable. Las pérdidas potenciales de los bancos estadounidenses por malos préstamos y títulos valores inservibles representan casi 2 trillones de dólares (trillones en el sentido anglosajón). La respuesta dada por dos gobiernos consecutivos –préstamos, inyecciones de capital y garantías del Estado— no ha despertado confianza. Los mercados saben que los bancos están ocultando el valor de sus activos tóxicos al no venderlos a los precios bajísimos que ofrecen los inversores.
El motivo que se invoca para no permitir que el Citigroup, el Bank of America, Wells Fargo y otros entren en bancarrota es que el crédito debe seguir fluyendo para evitar que la recesión derive en una depresión. Pero ese razonamiento está al revés. El crédito no es el padre sino el hijo de la prosperidad económica. Garet Garrett, el gigante intelectual de la década de 1930, lo resumía de este modo en “A Bubble That Broke the World”, su obra clásica sobre la burbuja crediticia que condujo a la Gran Depresión: “Desde el comienzo del pensamiento económico se ha entendido que la prosperidad se origina en el incremento e intercambio de riqueza y que el crédito es su producto”.
Todos sabemos que en años recientes los estadounidenses vivieron más allá de sus medios, ahorrando muy poco y endeudándose mucho. Si ahora esto se entiende fácilmente, ¿por qué es tan difícil darse cuenta de que una expansión del crédito inducida por el gobierno, en un momento en el que los hogares estadounidenses están por fin procurando cancelar sus deudas y ahorrar para el futuro, sólo servirá para prolongar el problema?
En enero, la tasa anualizada de ahorro de los EE.UU. fue la más alta desde que comenzaron a llevarse registros mensuales en 1959. ¡Eso debería ser motivo de regocijo! Es cierto: las empresas necesitan crédito y consumidores. Pero hay dos maneras de conseguirlos. Una es mediante salvatajes financieros y nacionalizando la banca —y pagando luego un precio catastrófico por ello. La otra es permitiéndole al sistema financiero purgar los bancos insolventes y los activos inservibles, y concediéndoles a los consumidores un poco de tiempo para volver a llenar sus arcas.
Pocas cosas dañan más la reputación del sistema de libre empresa que transferir a los contribuyentes las pérdidas de los banqueros. El modo de resolver esta crisis es permitir que los bancos “zombis” prosigan su camino al infierno, que los bancos que necesitan reestructurarse comiencen a hacerlo y que aquellos que se encuentran en posición de llenar el espacio dejado por las instituciones quebradas lo ocupen cuanto antes. Después de todo, una mayoría de los casi nueve mil bancos estadounidenses, incluidas muchas instituciones financieras regionales, no se abandonaron a la farra crediticia de años recientes: hoy les encantaría aprovechar la ocasión de ampliar sus cuotas en el mercado bancario.
Le pregunté a Michael Rozeff, un experto en finanzas y profesor emérito de la State University of New York, si una solución de mercado interrumpiría el crédito. “Las autoridades federales y estales”, me respondió, “deberían autorizar de inmediato el ingreso de nuevos bancos al mercado. Estos nuevos bancos pueden movilizar las inmensas sumas de dinero actualmente atrapadas en cuentas vinculadas a bonos de corto plazo y letras del Tesoro. Pueden asumir los préstamos para el consumo, incluidos créditos para autos e hipotecas, de los bancos más antiguos. El crédito no se interrumpiría en absoluto”.
Los bancos que se declararan en quiebra serían reestructurados a través de la Corporación Federal de Seguros de los Depósitos Bancarios (FDIC son sus siglas en inglés) a fin de preservar los depósitos del público, garantizados por el Estado. Los acreedores y los distintos bancos solventes absorberían varias de las sucursales y los activos servibles de las instituciones quebradas; los activos devaluados serían vendidos al precio que decidieran los mercados, por bajo que fuese.
Obviamente, al estar en quiebra los accionistas perderían sus bancos y los tenedores de bonos (los acreedores de los bancos quebrados) probablemente recibirían una “poda” porque la prioridad sería proteger los depósitos del público —tal como ocurriría en el caso de una nacionalización, pero sin en el gravoso costo de la intervención estatal.
Aquellos que piden que el Estado pase a adueñarse de los bancos que están en problemas señalan a Suecia como ejemplo de nacionalización bancaria exitosa en la década de 1990. Le pregunté a Fredrik Erixon, el economista sueco que dirige el European Center for International Political Economy, si estaba de acuerdo. “La política sueca”, respondió, “tuvo muy poco que ver con una nacionalización: no más del 15 por ciento del crédito total del país terminó en bancos del Estado”. El gobierno rescató a un banco que ya poseía (Nordbanken) y tan solo adquirió un banco regional (Gota Bank).
Siendo ese el caso, ¿puede señalarse seriamente a Suecia como modelo para una eventual nacionalización del sistema financiero de los Estados Unidos? >/p>
(c) 2009, The Washington Post Writers Group
4/3/2009
Además del muy buen artículo de Vargas Llosa, en Libertad Digital publicamos un artículo algo extenso sobre opiniones de diversos economistas sobre la nacionalización: Roubini, Mencius Moldbug, Adrián Ravier, Benegas Lynch (h) y Juan R. Rallo
http://www.libertaddigital.com/economia/roubini-los-grandes-bancos-de-eeuu-quebraran-en-6-meses-y-seran-nacionalizados-1276352767/
Contribuyo con dos links del sitio de “Mingo” Cavallo para agregar a la polémica. Adhiero a la postura planteada por Adrián pero me gustaría que opinara sobre lo dicho por Cavallo.
http://www.cavallo.com.ar/?p=265
http://www.cavallo.com.ar/?p=266
Saludos.
Frano Bosch
El primer artículo de Cavallo sólo pide que el G20 y los organismos multilaterales otorgen líneas de crédito a los emergentes, para que estos puedan palear la situación crítica que atraviesan.
En este punto, coincido plenamente con Henry Hazlitt (en “La Conquista de la Pobreza”):
“Si no existiese la ayuda exterior, los gobiernos que hoy la reciben encontrarían aconsejable tratar de atraer la inversión privada extranjera. Para hacerlo, tendría que abandonar la política socialista e inflacionista, el control de cambios y las prohibiciones de sacar dinero del país; renunciar a la continua presión sobre los negocios privados, a la legislación laboral restrictiva y a los impuestos discriminatorios, y dar seguridades contra la nacionalización, la expropiación y la confiscación.”
Cavallo evidentemente no aprendió la lección de lo que ocurrió en la Argentina de los 90. Cavallo está pidiendo al mundo que cometa el mismo error que él, como Ministro de economía de nuestro país. Creo que si la convertibilidad no fue sostenible en el tiempo, esto obedece fundamentalmente al creciente gasto público que él avaló, a los subsiguientes déficit públicos, y al endeudamiento que los organismos multilaterales de crédito le otorgaron al país para financiar estos déficit en tiempos difíciles. Lo cierto es que sin endeudamiento, como dice Hazlitt, los gobiernos, y también las empresas, tienen que tomar políticas de reestructuración, y acomodar sus gastos a la realidad que les toca vivir.
Yo aconsejo esto. Reducir los gastos y reestructurarse.
Cavallo, consulte a los nuevos doctores……..
)
El segundo artículo de Cavallo hace referencia a la crisis del Tequila y la forma en que la Argentina, con él mismo como Ministro de Economía, enfrentó los problemas bancarios a través de un salvataje más del FMI.
Habría que estudiar el caso para dar una respuesta específica. Por lo pronto, creo que el precio que pagó la Argentina para sostener a aquellos bancos, y luego financiar “la fiesta de los 90″ con deuda pública, ha sido un precio demasiado caro, si observamos lo que ocurrió algunos años más tarde.
Creo que el Tequila debió ser tomado como un alerta de que algo andaba mal en la economía argentina, de que el crecimiento económico y la estabilidad sólo serían sostenibles mientras el FMI financiara con deuda los déficits públicos. En cuanto Estados Unidos elevó las tasas de interés y el riesgo país se fue a las nubes, los capitales abandonaron la Argentina. Ya sin crédito, sólo quedaba esperar el desenlace que vivimos. Cavallo, a mi juicio, fue uno de los más serios responsables de aquel desastre y el FMI fue su cómplice. Sin deuda la Argentina no habría experimentado la recesión más larga del siglo, o la depresión más profunda que se recuerda en los tiempos modernos.
Cuando regresó, ya en tiempos de De la Rúa, dejó en claro, en numerosas entrevistas, que no era liberal, y practicó toda una serie de políticas keynesianas que sólo perjudicaron más la situación.
Aprovecho para linkear un artículo sobre el FMI y el rol que le toca jugar en esta crisis.
http://libertaddigital.com/opinion/adrian-ravier/el-fmi-y-la-crisis-46815/
“…The International Monetary Fund did not achieve what its sponsors had expected. At the annual meetings of the Fund there is a good deal of discussion, and occasionally pertinent observations and criticisms concerning the monetary and credit policies of governments and central banks are brought forward. The Fund itself engages in lending and borrowing transactions with various governments and central banks. It considers its main function to be that of assisting governments to maintain an unrealistic exchange rate for their overexpanded national currency. The methods it resorts to in these endeavors do not differ essentially from those always applied for this purpose. Monetary affairs in the world are going on as if no Bretton Woods Agreement and no International Monetary Fund existed.
The constellation of the world’s political and economic affairs enabled the American government to keep its promise of letting foreign governments and central banks get an ounce of gold by paying thirty-five dollars. But the continuation and intensification of the American “expansionist” policy has considerably increased the withdrawal of gold and makes people worry about the future of monetary conditions. They are frightened by the spectre of a farther increase in the demand for gold that may exhaust the gold funds of the United States and force it to abandon its present methods of dealing with gold.
The characteristic feature of the public discussion of the problems involved is that it carefully avoids mentioning the facts that are causing the extension of the demand for gold. No reference is made to the policies of deficit spending and credit expansion. Instead, complaints are raised about something called “insufficient liquidity” and a shortage of “reserves.” The remedy suggested is more liquidity, to be achieved by “creating” new additional “reserves.” This means it is proposed to cure the effects of inflation by more inflation.”
Ludwig von Mises.
Human Action, cap. 17.
¿Podrían comentar sobre el risego moral del salvataje? Más allá de la tasa de interés del banco central y de la banca de reserva fraccionaria, la existencia un prestamista de última instancia es otra barrera que impide una correcta asignación de los recursos.
En Cafe Hayek hay hoy una entrada de al respecto
http://www.cafehayek.com/hayek/2009/03/leonhardt-on-looting.html
Sé que Gustavo Hasperué ha estado investigando sobre el tema. Hay cosas de él en http://www.institutoacton.com.ar
Creo que con el tema del riesgo moral se da una situación interesante.
Por un lado, las autoridades monetarias, especialmente la FED, han sido los últimos responsables de la crisis. No es que no haya habido errores en otros sectores, pero el principal motor de este problema ha sido la FED.
Dado este contexto, el sistema financiero entra en serios problemas de liquidez, insolvencia e incluso cayendo en quiebra con todos los problemas “sociales” que esto implica. Es natural ante este panorama que el sistema financiero le exija al gobierno americano un salvataje: “Uds. crearon este problema, no nosotros, es su deber moral salvarnos, nosotros no tenemos porque afrontar los costos de su mala política monetaria. Si no quieren la crisis no hubiesen bajado la tasas por varios anios ni regulado el sistema financiero quitándonos libertad en el manejo del riesgo crediticio (justamente su propia regulacion ha contribuido a acumular todo el riesgo en un solo mercado, el inmobiliario)”
De este modo, la FED o las autoridades monetarias se ven frente a un reclamos “justo.” Sin embargo la FED esta en una situación en la cual no puede hacerse cargo de los costos. 1) Si emite USD para salvar a los bancos, los que pagan el costo son los tenedores de dolares, no la FED. 2) Si emite USD y los quita del mercado emitiendo deuda, los que pagan son los habitantes de USA que deberán pagar impuestos para cancelar la deuda de la FED.
De este modo, hay una discusión ética de fondo que consiste en resolver quien se va a hacer cargo del costo de la crisis; costo que es inevitable. La situación es, sin embargo, paradójica: Los bancos hace un “justo” reclamo que el “culpable” no puede afrontar (por mas que quiera). Si hay un jugador que no puede hacerse cargo de sus errores, entonces porque lo dejamos jugar?
No es de extrañar que los ciudadanos y tenedores de dolares sean lo que tengan las de perder. Sin embargo, creo que la lección de “riesgo moral” de esta crisis (como la de cualquier otra), es que los bancos centrales poseen un sesgo a favor dada esta situación, se tome una u otra decisión la autoridad monetaria no se hace cargo de los costos, sino que este va a “necesariamente” recaer entre el sistema financiero y/o los ciudadanos/tenedores de USD.
Coincido plenamente con Nicolás.
Interesante esto:
“Si hay un jugador que no puede hacerse cargo de sus errores, entonces porque lo dejamos jugar?”
Caer en recetas socialistas tiene la misma explicacion que en cualquier otra parte del mundo. Se cae cuando se descuida la cultura de la libertad, cuando se la da por sentada, como si fuese algo que no hubiese que cuidar con esmero todos los dias. O sea, les paso lo mismo que a nosotros, en Argentina. Por ahi Uno, con sentido de mision, puede preguntarse “como salvariamos la situacion?”, pero en una de esas, no hay que salvarla. Que se golpeen la cabeza duramente, de tal forma que les haga caer en la cuenta de todos los exesos y errores en los que estan incurriendo “en nombre de la patria y el pueblo”. Si son sabios, que aprendan de sus errores. Y si son inteligentes, que reviertan la situacion. Y sino, no.
Saludos, Luis.-
el términ ocapitalista, usado en inglés como similar al sistema de mercado, es confuso.
el capitalismo real es muy intervencionista, porque sus raíces institucuinales parten de estado-nación militar y por tanto está lleno de mecanismos basados en el “riesgo moral”
o acaso ¿ no les llama la atención, la rapidez con la que los políticos han implementado rescates monumentales a empresas “privadas” de todo tipo en todo el mundo?
Cachanosky esta equivocado. La mafia financiera actua en concierto con el banco central americano, que es un ‘ente’ mitad publico, mitad privado y 100 % fachista.
El actual problema no es el resultado de que el malvado gobierno haya obligado a los bancos a dar malos creditos. Tanto bancos ‘privados’ como gobierno estaban y estan interesados en crear credito de la nada por motivos politicos.
Tanto banqueros como gobierno deberian ser linchados YA. Por supuesto, eso no va pasar.
Desde mi punto de vista, no se debe salvar a los bancos, deben dejarlos que sobrevivan como puedan, se fusionen ó desaparezcan, aparecerán otros, a través del orden espontáneo del mercado.
El salvataje por parte del estado a los bancos o automotrices, me parece inmoral, es dilapidar dinero que no es de ellos y que son recursos de millones de contribuyentes, en los errores que los burócratas de la FED han cometido.
Es más se crearía un falso principio, muchos invocarían, si ayudan a unos, ayudemos a todos los afectados de la crisis, que son millones, eso seria un descalabro económico.
Con el termino capitalismo, hay quizás una confusión semántica, este termino viene la libertad económica y financiera, en el cual no hay interferencias por parte del Estado en detrimento del individuo, ya sea a través de los bancos centrales ó instituciones que regulan el mercado (en Perú se llama INDECOPI), que originan distorsiones en el libre intercambio entre productores y consumidores, hoy eso no lo hay en EE.UU. ni Europa, ni América latina.
En la realidad estas regulaciones, sirven para privilegiar a través de aranceles altos algunos sirvenguenzas que no quieren competir ó buscan cerrar la importación de productos extranjeros, buenos, baratos y buena calidad, en perjuicio de los millones de consumidores, “todo empresario tiene competir”.
En resumen:los burócratas a través de regulaciones nos obligan a consumir determinados productos solo por ser nacional ,no les importa si es bueno, de calidad ó es barato y la gente pueda elegir libremente.
En un mercado libre, debe haber competencia tanto de nacionales, extranjeros, satisfaciendo una necesidad con precio, calidad, servicio é innovando.
Si yo deseo importar de Argentina carne ó dulce de leche, de México importar tequila ó arroz mexicano al Perú, en un mercado libre lo haría libremente sin aranceles, así como exportar hacia esos países.
Ente recaudador de impuestos: DGI (argentina) SUNAT (Perú) muchas instituciones como estas abusan con altos impuestos hacia la gente de clase media ó pobre, si no pagan, les embargan sus casas ó cierran sus negocios, esta forma abusiva de recaudar impuestos ,afecta al bolsillo del individuo, su derecho propiedad, esto es inmoral, se le expropia (roba) el producto de su esfuerzo,para medidas distributivas, como con medidas inflacionarias, donde se devalúa su moneda, Creo que el Doctor Ravier podrá explicar mejor esta idea.
Y si hay mucha intervención del Estado en la actividad económica ó salvatajes a empresas, más que un problema ideológico, es un problema ético, en el fondo, eso es “mercantilismo”, muchos hacen negocios con el estado recibiendo coimas, sobornos,beneficios ó quizás a la espera de un buen puesto burocrático….
Al final estamos hablando de libertad.
El problema del sistema bancario es que al actuar con reserva fraccionada los hace especialmente endebles ante una corrida bancaria: El problema no es que quiebren determinados bancos que tendrían que quebrar, sino que el pánico cree una “corrida bancaria” que arrastre a todos los bancos del sistema como fichas de dominó.
Ejemplo: Quiebra un banco, pero el efecto de la noticia hace retirar el 10% del dinero de los depósitos de otro banco, que al tener una reserva fraccionada de 10% quiebra también y así sucesivamente.
Al Banco Central le resulta más barato sostener el sistema no dejando quebrar al primer banco que interviniendo posteriormente.