KEYNES, AUSTRÍACO

Sí, leyó bien.

Si tenemos en cuenta ciertas cuestiones destacadas por Ricardo Crespo en su libro “El pensamiento filosófico de Keynes” (2005) nos enteramos de ciertas cosas. Una, Keynes estaba totalmente convencido de la situación de desequilibrio e incertidumbre del mercado. Dos, rechazaba totalmente los modelos de equilibrio tradicionales. Tres, su famosa expresión de los “espíritus animales” de los empresarios aludía precisamente a ese tipo de intuición y aleatoriedad típica típica de los agentes en el mercado, rechazando con ello totalmente cualquier modelo de racionalidad como punto de partida de la ciencia económica.

Las tres cosas son muy parecidas a esa racionalidad limitada, en situación de incertidumbre y falibilidad, de la que comenzaron a hablar los austríacos a medida que se fueron desligando de las demás escuelas neoclásicas.

La diferencia fue precisamente que Keynes nunca estuvo convencido de orden espontáneo. Consideraba que ese desequilibrio al cual conducían esos “espíritus animales” debían ser compensados por una aristocracia que dirigiera el proceso. Su diferencia con Hayek respecto al mercado de ahorro e inversión era en realidad un caso particular respecto a la diferencia general: no hay orden espontáneo. Sin embargo, en cuanto al planteo del problema, Keynes estaba más cerca de Hayek y de Lachmann, y del último Mises, que de los neoclásicos. El mercado es dispersión de conocimiento, no hay racionalidad como los modelos neoclásicos la entendían. La respuesta de Hayek fue que la situación sería peor si se intentaba controlar al mercado, pero asombrosamente coincidían en la noción de “desorden” como punto de partida del análisis económico. Keynes no fue austríaco no por el planteo, sino por la solución. O, tal vez, por no leer alemán: cómo hubiera sido la historia si hubiera entendido bien el libro de Mises de 1912….

GZ

11 comentarios

  1. Que editorial publico el libro de Crespo?
    Donde se puede conseguir?
    Gracias.

  2. Muy interesante. Intuía algo de esto analizando las similitudes y diferencias entre Escuelas, pero nunca lo había visto expuesto. Me sumo a Ivo. Dónde se puede conseguir?

  3. Ahí van los datos:
    CRESPO, RICARDO F.: El pensamiento filosófico de Keynes. Descubrir la melodía, 2ª ed., Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid, 2005, 281 págs.

    Tengo una review del libro para la revista “Empresa y Humanismo”, si te interesa me avisas.
    Un saludo,
    Mario

  4. Gracias Mario. Estaba a punto de poner los datos cuando vi tu post. Si, el review estaría buenísimo. Si nos lo podés enviar, gracias…………………..

  5. Lo mandé via mail
    MS (Navarra, pq. hay otro MS por ahí…)

  6. Gente la reseña ya fue enviada a los “habituales” de este blog por email. Si alguien más me la solicita se la envío.

  7. Muchas gracias Gabriel por el eco del libro. De hecho llegué a Keynes desde los austríacos (cfr. varios artículos por ejemplo en Critical Review. Keynes como filósofo es bien interesante. Olvídense de sus recomendaciones de política económica y especialmente de los keynesianos. Keynes no era keynesiano.

  8. Keynes no era keynesiano… totalmente de acuerdo!!

    Hay un libro que me pareció muy bueno para intentar entender a Keynes de Axel Kicillof titulado “Los fundamentos de la teoría general” (su tesis doctoral) donde el autor intenta explicar que el libro se dice ser confuso, para que los propios keynesianos, dieran cada uno su interpretación de lo que Keynes quiso decir.

    Cito algunos ejemplos de autores que ven el libro de Keynes como confuso:

    Axel Leijonhufvud (1966) afirma que “como economista teórico Keynes no estuvo exento de errores ni de inconsistencias lógicas y, fallos aparte, tuvo ciertas costumbres irritantes posteriores. Estos hechos no se pueden negar.”

    Para John Kenneth Galbraith (1975), la Teoría General “es una obra profundamente oscura, mal escrita y publicada prematuramente […] Una porción de su influencia se debió a que era en gran parte incomprensible.”

    Según Athanasios Asimakopulos (1991), “la Teoría General no es un libro de fácil lectura, en parte porque la naturaleza inherentemente compleja de la materia no permite un tratamiento sencillo, y en parte porque Keynes no se tomó o (no tuvo) el tiempo necesario para trabajar todo de manera consistente.”

    Oliver Blanchard (1997), por su parte, sostiene en su popular libro de texto que “cuando se publicó la Teoría General de Keynes en 1936, casi todo el mundo coincidió en que era un libro fundamental, pero, al mismo tiempo, casi impenetrable –y agrega Blanchard entre paréntesis (tal vez el lector desee echarle un vistazo para convencerse por sí mismo)”.

    Mark Blaug (1962) es aun más categórico: “La Teoría General es simplemente un libro poco claro y mal escrito.”

    Symour Harris (1966), por último (aunque podríamos seguir), en la Introducción de la renombrada Guía de Hansen, escribió que “la exposición ofreció dificultades, pues muchas ideas no habían sido pensadas claramente; hubo algunas confusiones y aun errores; no era muy clara la relación entre la Teoría General y la doctrina aceptada, y Keynes, como muchos innovadores, particularmente los que no están empapados en el tema, se inclinó por exagerar la novedad de su enfoque y desarrollo.”

    Yo creo que el libro “es” confuso, sin dudas. De hecho, traté de leerlo y no sólo vi inconsistencias, creo que es imposible de leer. Pero también uno puede observar que lo que los keynesianos dicen que Keynes dice, no es tal.

    Quizás ayude, como hizo Axel Kicillof, conocer toda la obra de Keynes, previa a la teoría general, pero eso ya implicaría un esfuerzo mayor. Recomiendo acortar camino y leer el libro sugerido.

  9. Hay que leer también el libro de Ricardo, que seguro NO es confuso…………….

    GZ

  10. Desculpen por entrar a este blog sin tocar la puerta, pero siempre me parece interesante leer comentarios de economistas o simpatizantes de la escuela austriaca cuando opinan sobre Keynes. Por casualidad acabo de terminar una disciplina focalizada en la obra de Keynes y mi profesor un Post keynesiano muy reconocido en Brasil como parte del programa del curso para intentar entender a Keynes y consecuentemente su obra “la Teoría General [...]” indico que se debía previamente estudiar la obra de Keynes y era un despropósito leer de esta obra en forma aislada. Como una simple recomendación antes de opinar sobre esta obra se tendría que leer:

    _____. (1971). A tract on monetary reform. London: Macmillan (The collected writings of
    John Maynard Keynes, vol.4).
    _____. (1976). A treatise on money. New York: AMS Press.

    Y de allí entrarle a:

    KEYNES, J.M. (1964). The general theory of employment, interest, and money. New York:
    HBJ Book.
    _____. (1973a). The general theory and after: preparation. London: Macmillan (The
    collected writings of John Maynard Keynes, edited by D.Moggridge, vol.13).
    _____. (1973b). The general theory and after: defence and development. London:
    Macmillan (The collected writings of John Maynard Keynes, edited by D.Moggridge,
    vol.14).
    _____. (1979). The general theory and after: a supplement. London: Macmillan (The
    collected writings of John Maynard Keynes, edited by D.Moggridge, vol.29).

    Para terminar casualmente en estos dias estoy leyendo el libro: “Estabilizing and unstable economy” (1986) de Hyman Minsky que aplica con todo ese tema de la noción de incerteza de acuerdo a la optica de Keynes y muy consonante con la crisis financiera interanacional actual.

    saludos y con permiso

  11. Estimado Giordano,

    Más que interesante tu comentario. Precisamente ese es el trabajo que hizo Axel Kicillof en su tesis doctoral, que se terminó publicando bajo el título “Los fundamentos de la teoría general”.

    El libro destina los primeros capítulos a comentar las ideas centrales de los libros de 1923 y 1930, su tract y su treatise, para luego pasar a analizar la Teoría General (1936).

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